Deportista de Resistencia: Amante de la Repetición

Uno de los temores del entrenador novel es repetir sesiones debido a varias creencias equivocadas. Una de ellas es confundir el principio de variabilidad, otra el miedo a que el deportista piense que sólo sabe prescribir “dos cosas” y, por otro lado, creer que variar mucho le da cierta credibilidad. A esto se le suma que algunos deportistas opinan o creen, que hacer muchas cosas le va a venir mejor, otros no son capaces de mantener la concentración, soportar el repetir entrenamientos y ceñirse a lo marcado creyendo que de esa manera no avanzan. Lo que demuestra el desconocimiento que tienen de lo que aporta dicha situación en la consistencia fisiológica y psíquica que será necesaria en su competición.

Repetir, Es Entrenar

Se necesita de la repetición para el aprendizaje, se necesita de la repetición de estímulos para la adaptación a los mismos, sacarles partido y mejorar en los objetivos marcados por dichos estímulos. Y esto, es algo crucial a tener en cuenta en la planificación de deportes de resistencia de larga duración . Como dice Mark Allen (ganador en 6 ocasiones del Ironman de Hawái) “El triatleta de Ironman debe ser amante de la repetición”.

Se necesitan al menos de 7 a 9 semanas para notar mejoría, adaptación y obtención de resultados positivos en cuanto a un tipo de estímulo fisiológico se refiere.  Lo mismo pasa con un aspecto técnico en el que se necesitan miles de repeticiones para afianzarlo y convertirlo en un hábito correcto.  Y en todo esto, no sólo sirve la repetición sin más, sino que debe ser una repetición consciente.

¿Por qué no buscar el mismo estímulo, pero cambiando la sesión de entrenamiento totalmente?.  Podemos cambiar los números y estructura de un entrenamiento buscando un estímulo similar o podemos no ser tan radicales y sólo cambiar los conceptos como, por ejemplo; 6×1000 a 4’00’ o 6×4’ a 4’00’’. Ahora bien, si algo he aprendido en todos estos años de entrenador y deportista, es que el inconsciente juega un papel decisivo en todo el proceso y la interpretación inconsciente de lo realizado ofrece una respuesta más positiva o no sobre la satisfacción personal y motivacional. Por tanto, he aprendido que no es lo mismo superar 6 veces 1 km a 4’00, que aguantar durante 6 veces 4 minutos a 4’00’’. El primero representa mentalmente, superación, mientras que el segundo muestra supervivencia, aguantar ese tiempo. Parece absurdo, pero cuando tratas con los deportistas, te das cuenta de su lenguaje posteriormente y ves cómo ha afectado a su estado de ánimo y por tanto a la asimilación de estos entrenamientos en ellos. Mi recomendación es que, si tu estructura de trabajo va diseñada con unos conceptos, se fiel a ellos y sólo modifica en caso necesario y programado debido a las circunstancias.

Desde el punto de vista de la fisiología del esfuerzo, el entrenamiento es, un proceso permanente de adaptación a la carga de trabajo. Los estímulos de entrenamiento son perturbadores de la homeostasis y como tales, son los motores de transformación y adaptación de los sistemas solicitados, no una sino repetidas veces hasta que se dan esas adaptaciones que aumentan nuestro umbral de rendimiento si se coordinan adecuadamente con las fases de recuperación. Es en el momento en el que se produce la acomodación al estímulo cuando buscaremos una nueva forma de estimulación para avanzar algo más, incluyendo dosis de recuerdo para no perder dichas adaptaciones. Esto no es más que ir siguiendo las directrices del Dr. Hans Selye (al que consideramos el padre en el estudio del estrés), allá por el año 1935, lo definió como: La respuesta adaptativa del organismo ante los diversos estresores (en nuestro caso los estímulos repetidos de entrenamiento) y que denominó «Síndrome general de adaptación». Observando, años más tarde en el ámbito deportivo, otros, como Jürgen Weinek en su obra “Entrenamiento óptimo” o Vladimir Platonov en su libro “La adaptación en el deporte” lo consideraban como factor relevante en producir esas mejorías que buscamos permanezcan en nuestros deportistas.

Cuando uno repite un entrenamiento, se enfrenta a él sabiendo lo que le viene, adaptando el esfuerzo (si el deportista es ambicioso y quiere mejorar de verdad) para que esta sesión le salga mejor que la anterior.  Es cuando ya se le ha sacado partido, cuando se busca el mismo estímulo con algo más de carga y/o modificando la estructura de la sesión. Ahí está el principio de progresión y variabilidad.

Todos tenéis circuitos, por los que pasáis decenas de veces durante la temporada, circuitos que os marcan las sensaciones personales del estado de forma al compararlo con las decenas de veces que habéis pasado por ellos. Todos sois competidores de un mismo tipo de prueba cuya repetición una y otra vez os ha enseñado como rendir en ella, cuales son vuestras carencias y fortalezas y, además, son el motivo por el que entrenáis. Os pasáis el año entrenando para repetir pruebas y/o al menos distancias.

Es posible que hayáis estado con entrenadores que cambian todos los días y semanas de entrenamiento, pero esto lo considero disparos al aire y esto se trata de dar siempre en el centro de la diana o al menos, en los puntos de la diana que marcan las reglas.

¿Por qué en el gimnasio todo el mundo repite los mismos ejercicios de fuerza y en el resto de las cosas no pueden ser así?.

Repetir unas series de cuestas, cada semana, marca que queremos mejorar la fuerza específica ese mesociclo, repetir series a VO2 máx. está claro que estamos en época de revolucionar el motor y que tenga holgura. Y así, con estímulos que veréis que se repetirán por épocas.

Al igual que para mejorar un aspecto fisiológico o técnico hay que repetir, en el momento que llegue la época de mantenimiento de ese aspecto, habrá que dar dosis de recuerdo.

Si cada vez se hace algo distinto y no hay repetición periódica de estímulos, ¿Cuál puede mejorar?.

Como decía Bruce Lee; “Yo no temo al hombre que ha practicado 10.000 tipos de patada, sino al hombre que ha practicado un solo tipo de patada 10.000 veces”.

Si repetimos es porque buscamos “algo”, buscamos mejorar en ese “algo” que nos va a hacer “MEJORES”.

Autor

José Acosta

Master en Alto Rendimiento en Deportes Cíclicos

Entrenador de Triatlón

www.acostadeentrenar.com

Referencias

Theodore Dimon, jr. Elementos del aprendizaje. Cómo mejorar tus habilidades. Alfaomega 2005.

Verjoshanski I. Entrenamiento deportivo. Barcelona: Martínez Roca; 1990.

Manno, R. Fundamentos del entrenamiento deportivo. Barcelona: Paidotribo; 1994.

Platonov, V. La adaptación en el deporte. Barcelona: Paidotribo; 1991.

Platonov V, Fessenko S. Los sistemas de entrenamiento de los mejores nadadores del mundo. Barcelona: Paidotribo; 1994.

Navarro F. Evolución de las capacidades físicas y su entrenamiento. En COES, Módulo 2.2.5. Máster en Alto Rendimiento Deportivo. Madrid. COES – UAM. 1994.

Weineck, Jurgen. Entrenamiento óptimo. Cómo lograr el máximo rendimiento. Hispano Europea. 1988.

 

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