El pullboy: ¿Amigo o enemigo del nadador?

El
pull-boy es un elemento con forma de ocho, utilizado en el entrenamiento
de la natación y formado
de espuma de poliuretano, cuya densidad es inferior a la del agua, por lo que
nos otorga una flotabilidad extra. Los encontramos de distintas formas y
tamaños (figura 1).

Figura 1: Pullboy

Se
coloca entre las piernas, normalmente entre los muslos, cuanto más arriba más
fácil de llevar, si bien también se puede realizar el trabajo de pullboy sujetándose
este por encima de los tobillos (figura
2).

promo

Figura 2: Zonas de colocación del pullboy

Las
características del material hacen que
se modifique nuestra capacidad de flotación. Hemos introducido un nuevo elemento
que genera una nueva fuerza vertical y hacia arriba, que hace que varíe el
centro de flotación del nadador, lo que puede tener consecuencias en el
desplazamiento de este.

El
pullboy es un elemento utilizado masivamente en cualquier piscina y rechazado a su vez por
muchos entrenadores. Nos proporciona unos beneficios teóricos, pero no sin ir asociados de ciertas
modificaciones que hemos de conocer. Detallamos a continuación algunos de estos posibles beneficios o usos en
los que podemos pensar que el pullboy nos resulta útil, así como aquellos
puntos “negativos”, que hemos de tener en cuenta para valorar su uso.

Entre
las teóricas ventajas de este implemento encontramos las siguientes:

  • Permite
    que el nadador se concentre en la ejecución de su brazada permitiendo focalizar
    de esta manera mejor su trabajo.
  • Maglisco
    (2007) recomienda la utilización del pullboy durante el
    entrenamiento de muchos de los ejercicios
    técnicos, por la ventaja anteriormente citada. Además, la realización de estos
    drills técnicos en ocasiones se realizan a baja velocidad, por lo que las
    piernas tenderán a caer. El pullboy nos facilitará centrarnos en la ejecución
    correcta del ejercicio.
  • Mejora
    la horizontalidad del cuerpo y la posición en el agua de los nadadores. El
    entrenamiento con pullboy puede ayudar a los
    nadadores con mal posicionamiento corporal, principalmente ayudando a que este
    nadador sea consciente de la posición corporal óptima y de su sensación,
    ofreciendo el pullboy en este caso un feedback constante e inmediato.
  • Al
    facilitarnos la flotabilidad se tiende a reducir la carga de la sesión, la
    frecuencia cardiaca disminuye, y podemos plantear su uso en periodos de recuperación
    entre series o entre sesiones de mayor carga.
  • En
    combinación con palas, nos puede suponer una opción para la realización de un trabajo de sobrecarga de
    brazos.
  • En
    triatletas puede suponer una opción a
    combinar tras un trabajo intenso de piernas o junto entrenos de
    ciclismo o carrera donde nos interese
    preservar el tren inferior.
  • Al
    igual que nos da “consciencia” de la horizontalidad, el pullboy nos obliga a que las piernas se
    colocan juntas para su sujeción. Con esto evitaremos posibles errores del
    batido, como la patada en tijera o la separación de las piernas durante el
    batido de mariposa.

A
estos beneficios hemos de sumarles otros aspectos que tanto entrenadores como
nadadores y triatletas deben de tener en cuenta:

  • El
    mayor y fundamental hándicap del uso del pullboy, es la
    pérdida de especificidad de nado que se
    produce al introducir este implemento. La mecánica global del nado se ve
    modificada, y con ella se puede ver alterados el desarrollo de los movimientos
    eficaces y productivos.
  • Si
    bien es cierto que permite centrarnos en la brazada cuando realicemos
    ejercicios de técnica, resultará más interesante que el drill incluya el
    aprendizaje del mantenimiento de la posición del cuerpo horizontal a cualquier
    velocidad. En este sentido se podría utilizar el pullboy únicamente con
    ejercicios cuya velocidad de desplazamiento será muy lenta (el caso de las
    remadas, ver ejemplo en figura 3) o para el aprendizaje del nuevo ejercicio,
    desapareciendo posteriormente en busca de la especificidad y globalidad del
    gesto.

Figura 3: Remada en posición dorsal con pullboy

  • Como
    comentábamos, nos ayuda a mejorar la posición del cuerpo en el agua, pero nos
    da una falsa sensación de equilibrio, desvirtuando la posición real del cuerpo
    en el medio acuático. Una vez que somos conscientes de la óptima alineación, es
    preferible solucionar los problemas de posicionamiento sin recurrir al pullboy,
    buscando las causas y trabajando lo que provoque el descenso del tren inferior.
    Este mismo “principio” se comparte para los errores de batido; en caso de
    “patada en tijera”, es preferible corregir la causa que produce esta
    descompensación, a utilizar el pullboy como “parche”.
  • Aunque
    el uso de este elemento nos proporciona variación en las actividades de nado, según
    Rushall (1996), estas no contribuyen a la mejora del rendimiento.
  • En
    determinadas personas el uso del pullboy puede sobrecargar la zona lumbar. Si
    el nadador ya tiene una buena flotación o/y tiene hiperlordosis lumbar, el
    pullboy puede acentuar la anteversión pélvica, incrementando el stress de la
    espalda.
  • Al
    contrario de lo que muchos aficionados a la natación piensan, el uso del
    pullboy no ayuda a mejorar la fuerza del tren superior; la mejora de la posición horizontal disminuye la resistencia
    hidrodinámica, con lo que la carga es menor. Si nuestro objetivo es este
    debemos de asegurarnos de que no se produce ningún tipo de batido (sujetando
    los tobillos con un elástico por ejemplo) y combinarlo con las palas.

Conclusión

El
conocimiento de las posibilidades del
pullboy y el pensamiento crítico deben hacer que el entrenador y nadador elijan
en qué situaciones y a qué nadadores les conviene. No se trata de desechar esta
herramienta de lleno, pero sí de evitar su dependencia y utilizarla con
coherencia, ya que su abuso puede “ocultar” los errores técnicos, en lugar de
enfrentarnos a ellos. Especial atención deben temer los triatletas que no
provienen de la natación, muchos de ellos “ muy amigos” del pullboy, creyendo
simular el nado con neopreno. Usándola correctamente y con moderación podemos
aprovechar sus beneficios, siempre eligiendo el tamaño adecuado según la edad,
su nivel, capacidad de flotación y
objetivos.

www.entrenadorjorgeortega.com

.Facebook.Twitter

Capacitaciones Relacionadas

Webinar de Entrenamiento de Resistencia en Natación

Webinar de Peridización inversa en la Natación Competitiva

Capacitaciones de Nuestra Institución

Curso de Preparación Física Integral en Ciclismo de Ruta y Mountain Bike

Webinar de la fisiología del Ciclismo

Taller de Entrenamiento de la Fuerza en los Deportes de resistencia

BIBLIOGRAFÍA

·7 Theoretical Reasons
to Use a Pull Buoy ~ Swim Sci. (n.d.). Retrieved from
http://www.swimmingscience.net/2013/12/7-theoretical-reasons-to-use-pull-buoy.html

·Brent S. Rushall.
CARLILE COACHES’ FORUM Volume 3, Number 5: June 28, 1996

·Maglischo, E.W.(2009). Natación. Técnica, Entrenamiento y Competición. Badalona, Ed.
Paidotribo.

registro endurance
Facebook Comments


%d bloggers like this: