Recuperación Autonómica

Tanto
atletas como entrenadores se enfrentan, día a día, a la necesidad de encontrar el
equilibrio entre el
entrenamiento y el descanso, de forma que se consigan
las adaptaciones deseadas sin caer en el
sobre-entrenamiento (Seiler, Haugen, & Kuffel, 2007; Stanley, Peake,
& Buchheit, 2013) o quizás más común para el
deportista de medio rendimiento y popular,
overreaching no funcional. En este sentido, el control
del proceso de
recuperación del deportista resulta en un
aspecto de vital importancia para alcanzar altos niveles de competencia.

La recuperación, tras cualquier entrenamiento, incluye la respuesta conjunta
de diversos sistemas del organismo y la activación de ciertas respuestas
neuro-endocrinas e inmunológicas que devuelven el cuerpo a su estado de
equilibrio original o a un nivel superior de equilibrio (Stanley et al., 2013). El SNA regula estos procesos
fisiológicos, es decir, se encarga de mantener y restaurar la homeostasis del
organismo y, en este último caso, cuando el SNA pone en marcha el proceso de
restauración de la homeostasis tras un esfuerzo físico, es cuando haremos
referencia a la recuperación autonómica
o recuperación del SNA.

El SNA es
independiente del control voluntario, y tiene diversos niveles organizativos, entre
los que tan solo destacaremos el nivel periférico (tronco-encefálico),
compuesto de dos partes: sistema simpático y parasimpático (Cardinali, 1991).

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Figura 1 – Jerarquía motora autonómica (Extraído de Cardinali, 1991)

La recuperación autonómica o la respuesta del
SNA tras el ejercicio pueden facilitar valiosa información sobre el estado del
organismo después de un
esfuerzo físico, así como de las
adaptaciones del cuerpo al estrés (Aubert, Seps, & Beckers, 2003; Brooks, 2000). Por esta razón, son varios los
trabajos que han centrado su estudio en aquellas variables útiles para
monitorizar el estado del SNA durante el descanso o la
recuperación post-ejercicio, entre las que
destaca la Variabilidad de la
Frecuencia Cardíaca (VFC) (Buchheit, Papelier, Laursen, & Ahmaidi, 2007;
Hautala, Kiviniemi, & Tulppo, 2009).

Es bien
sabido que el sistema cardiovascular interviene de forma crucial en el proceso
de recuperación dado que participa, por
ejemplo, en la termorregulación o la transporte de nutrientes y eliminación de
metabolitos (Fortney
& Vroman, 1985) y que, a su vez, el SNA afecta
directamente a la frecuencia cardíaca. Por esta razón, se ha
propuesto que la recuperación autonómica cardiaca (a través
de la VFC) refleja de forma fiable la recuperación de la homeostasis
cardiovascular y, en consecuencia, el estado de homeostasis general (Stanley et al., 2013).

Figura 2 – Cambios en la frecuencia
cardíaca
durante y después del ejercicio y su relación
con el SNA (sistema nervioso simpático y parasimpático). En la imagen se
observa la contribución de SNA simpático (sympathetic activity)
y parasimpático (vagal inhibition) de forma
que al inicio de ejercicio el SNA ha de pasar de un estado de relajación
(predominancia del SNA parasimpático) a un estado de estrés (predominancia del
SNA simpático). Cuando finaliza el esfuerzo, el cuerpo tiende a recuperar su
estado de equilibrio original reduciendo la FC mediante el aumento de la
actividad parasimpática (
vagal activity)
(Extraído de Hautala et al., 2009)

Una
de las aplicaciones prácticas más importantes del control de la recuperación autonómica (a través de la VFC, por ejemplo) es
prevenir y/o evitar el sobre-entrenamiento o non-functional
over-reaching
(se recomienda al lector visitar los términos de sobre-entrenamiento y sobrecarga). Este tipo de over-reaching se caracteriza por un desequilibrio en la actividad
del SNA, con una mayor actividad de su rama simpática o de la parasimpática (Pichot et al., 2002) y puede ser detectado tras el análisis del
índice HF:LF (altas y bajas frecuencias de la VFC). Existen estudios que han
puesto en práctica este tipo de control (Figura 3): Kiviniemi et al. (2010), por ejemplo, utilizaron la VFC para prescribir
el entrenamiento de forma diaria, en función del estado de recuperación autonómica de los sujetos del estudio.

Figura 3 – Respuesta de la VFC (SD1
en milisegundos) a un
entrenamiento
(figura B) o dos entrenamientos consecutivos (figura D) (Extraído de Kiviniemi et al.,
2010)
. En esta
imagen se puede observar como la SD1 (puntos blancos) se ve reducida (lo que
significa un descenso en la variabilidad cardíaca) tras el ejercicio vigoroso. Por el contrario aumenta tras el ejercicio moderado o el descanso. Analizando estos cambios, los autores
del estudio fueron prescribiendo entrenamiento o descanso/entrene moderado en
función de la variabilidad cardíaca.

Otra aplicación práctica de
la fisiología del entrenamiento al campo de estos conceptos arriba analizados
es el enfoque de entrenamiento que conocemos en la actualidad como polarizado. El deportista que entrena de este modo realiza la mayor parte del
volumen de entrenamiento a intensidades bajas (< MLSS) con el objetivo de minimizar la fatiga y maximizar la recuperación autonómica.

AUTOR

Carlos Sanchis Sanz

CAPACITACIONES RELACIONADAS

Curso de Preparación Física
Integral en Natación

CAPACITACIONES
DE NUESTRA INSTITUCIÓN

Curso de Preparación Física Integral en Running y
TrailRunning

Curso de Preparación Física Integral en Ciclismo

BIBLIOGRAFÍA

Aubert, A. E., Seps, B., & Beckers, F. (2003). Heart rate
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Kiviniemi, A. M.,
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Stanley, J., Peake, J.
M., & Buchheit, M. (2013). Cardiac parasympathetic reactivation following
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Medicine (Auckland, N.Z.)
, 43(12), 1259–1277.
doi:10.1007/s40279-013-0083-4

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