Sesión de entrenamiento

Continuando con la secuencia de términos
relacionados con la planificación del entrenamiento, donde ya se desarrollaron Macrociclo,
Mesociclo
y Microciclo,
llegamos a la estructura más pequeña, pero no menos importante, dentro del
diseño de un plan de entrenamiento.

Cuando hablamos de la “sesión” de entrenamiento,
rápidamente podemos pensar que se refiere a la ejecución directa de uno o más
ejercicios, esto es así, pero este hecho no es tan sencillo, ya que las
distintas unidades de entrenamiento están estrechamente ligadas a todo el
proceso de planificación y por lo tanto a sus estructuras superiores, desarrolladas
en primera instancia durante el inicio del proceso de planificación deportiva.

En efecto, la sesión es el momento más palpable
dentro del plan de acción pensado para la mejora del rendimiento. Siendo la
estructura más pequeña, podemos entenderla como un ladrillo que conformará,
entre varias sesiones, una estructura mayor, pero sin obviar el potencial único
y exclusivo de cada unidad individual, ya que es en cada una de ellas donde el
deportista lucha por conseguir un nivel más alto de adaptación. Cada sesión de
entrenamiento se relaciona con la anterior y con la siguiente, ya sea dentro de
uno mismo día (ejecutando más de un entrenamiento al día) o en días posteriores.

A nuestro entender, la sesión es la estructura
más artesanal dentro del plan de entrenamiento, ya que para elaborarla, el
entrenador debe contemplar multitud de factores que afectaran el desarrollo del
entrenamiento y por supuesto obtener, o no, el resultado esperado. Para
ejemplificar lo planteado se detallan solo algunos de los numerosos factores
que afectan al desarrollo de la sesión de entrenamiento:

promo
  • Nivel
    del atleta
  • Periodo
    dentro del Macrociclo,
    Mesociclo
    y Microciclo.
  • Objetivo
    de la sesión (llámese de Fuerza, Potencia, de capacidades aeróbicas, mejora
    técnica, etc.)
  • Recuperación
    de sesiones anteriores
  • Potenciación
    para sesiones posteriores
  • Capacidad
    de descanso/recuperación del atleta
  • Tiempo
    disponible para la realización
  • Los
    contenidos y su forma de trabajarlos, ya que si caemos en sesiones demasiado
    monótonas o repetidas, es posible que el atleta se disperse o se aburra durante
    el entrenamiento, pudiendo improvisar y realizar cambios propios que a la larga
    terminarían desembocando en una pérdida de adherencia al plan.
  • Otras
    ocupaciones (ya que no siempre contamos con atletas profesionales, donde el entrenamiento
    es su actividad principal, sino que, normalmente, tienen obligaciones
    laborales, familiares, de estudio, etc.)

Como se puede observar y a modo de
reflexión, los puntos citados anteriormente no son pocos ni menospreciables; teniendo
en cuenta que hay varios factores más, podemos dar alusión de la complejidad
que alberga la construcción de una sesión de entrenamiento adecuada, siendo un
desafío para cualquier entrenador o preparador.

Hay distintas clasificaciones de los
tipos de sesión según el requisito observado para dicho fin, así entonces Solé
(2006) nos presenta:

a) Según la naturaleza de las tareas:

  • Sesiones
    de aprendizaje y perfeccionamiento de la técnica/táctica.
  • Sesiones
    de acondicionamiento físico.
  • Sesiones
    de entrenamiento psicológico.
  • Sesiones
    de valoración o control.

b) Según la magnitud
de la carga:

  • Sesiones
    de desarrollo, donde se aplican cargas elevadas.
  • Sesiones
    de mantenimiento con aplicación de cargas medias.
  • Sesiones
    de recuperación con cargas pequeñas.

c) Según la orientación de los
contenidos:

  • Sesiones
    de objetivo único donde todos los contenidos van orientados a desarrollar una
    cualidad o habilidad.
  • Sesiones
    de objetivo mixto con ejercicios para diferentes contenidos.

Nos gustaría profundizar en este último criterio
para clasificar las sesiones, y es que es muy probable que por cuestiones de
manca de tiempo o por trabajar con un modelo de periodización de aplicación de
la carga en forma regular; como entrenadores, no tuviésemos más remedio que
programar sesiones con objetivo mixto para dar cabida a todos los contenido que
hubiésemos planificado. Situados en este punto es importante hacer hincapié en
un aspecto sobre la organización de las carga que repercute directamente en la
forma de elaborar la sesión. Este punto son las distintas interacciones que
pueden ejercer unos contenidos sobre otros, más aún si éstos son de distinta
naturaleza. Una adecuada interacción de diferentes tipos de cargas facilita el
efecto acumulativo del entrenamiento y garantiza un aumento del rendimiento
deportivo (Solé, 2006). Una vez mencionada lo anterior, como buenos
entrenadores nos interesa que nuestras sesiones de objetivo mixto sean
aprovechadas al máximo, y los primeros estímulos en forma de ejercicios no
afecten a los sucesivos, huyendo de esta forma de las interacciones negativas,
que se producen cuando la aplicación de la primera carga dificulta la
realización de la posterior (Solé, 2006). En la tabla 1, se muestran
interacciones de tipo positivas al combinar distintos contenidos u objetivos
dentro una misma sesión. Pensamos que es una buena manera de ver a modo
práctico lo comentado sobre este punto, aún sabiendo posiblemente que no sea ni
la mejor ni única forma de hacerlo, ya que la individualización sobre cada deportista
es lo que debe primar y a lo que debemos obedecer principalmente, intentando
huir de posibles recetas.

Tabla
1.
Interacciones positivas entre distintos objetivos dentro una misma sesión de entrenamiento (Extraído de: Solé, 2006). Se puede observar algunos ejemplos (no únicos ni a modo de receta) de combinaciones de distintos contenidos en sesiones de objetivo mixto. Solé (2006) indica que también se tiene que tener en cuenta la intensidad de las distintas cargas dentro una misma sesión, ordenándolas, por norma general (pero no única), de mayor a menor intensidad.

Finalmente para concluir con este término, nos
gustaría terminar con un muy breve repaso sobre las distintas partes que suelen
conformar una sesión (para más detalles sobre cada una de ellas se recomienda
al lector que consulte la bibliografía que se ha ido mostrando a lo largo de
los términos presentados sobre planificación deportiva).

Algunas nomenclaturas pueden diferir
dependiendo de la región a la que se esté ubicada, pero la finalidad de cada
una de ellas es la misma. Normalmente una sesión tipo parte con una estructura
conformada por:

  • El
    calentamiento: su finalidad es aumentar la predisposición del organismo para
    soportar o tolerar la carga del entrenamiento que se dará a continuación. Sus
    beneficios repercuten en distintos componentes: (a) uno de carácter
    físico/funcional donde su característica principal es el aumento de la
    temperatura corporal para una función neuromuscular óptima; (b) uno de carácter
    técnico/coordinativo preparando al deportista para los movimientos técnicos
    específicos de la modalidad deportiva pertinente, y (c) finalmente un
    componente psicológico, creando un aumento de la activación del sistema
    nervioso central y un estado emocional positivo (Solé, 2006).
  • La
    parte principal: es aquella destinada al abordaje de los objetivos principales planificados
    mediante el trabajo de uno o más contenidos ejecutando y utilizando una serie
    de métodos y medios para ello. Todo ello variará en función de los factores que
    se han detallado al inicio del término.
  • La
    vuelta a la calma: su principal finalidad es la de reponer el cuerpo a su
    estado basal, facilitando el descenso de la temperatura corporal, el tono
    muscular e iniciar y facilitar la recuperación de la carga aplicada con
    anterioridad.

No queremos finalizar esta secuencia de
términos destinados a las estructuras que conforman el proceso de planificación
deportivo sin realizar una pequeña reflexión. Dentro de las ciencias del
ejercicio, y concretamente del mundo de la planificación, existe lo que se
denomina el “arte del entrenador” para aplicar las distintas variables de
entrenamiento o la conformación de un plan en pro del continuo progreso de su
atleta y su performance. Este arte sigue y seguirá estando en todos estos
procesos, lo que desde nuestro punto de vista es bueno y enriquece mucho
nuestra profesión, ya que existen múltiples caminos para lograr nuestros
objetivos. Pero queremos mencionar y destacar que somos de la opinión de que
este arte siempre se encuentre sustentado por un proceso de lógica y sentido
común, y ante todo, sobre lo que dicta el conocimiento científico más actual,
lo cual implica que cada entrenador esté en un proceso de reciclaje constante.

AUTOR

Santiago Pooli y David
Masferrer Llana

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

registro endurance
  • Esteve Lanao, J.(2013). Introducción y
    concepto fundamentales de los modelos de periodización
    . Apuntes Curso de
    modelos de periodización en deportes de resistencia. G-SE.
  • Naclerio, F (2011). Entrenamiento deportivo. Fundamentos
    y aplicaciones en distintos deportes. Panamericana. Madrid
  • Solé, J. (2006). Planificación del entrenamiento
    deportivo. SicropartSport. Barcelona.
  • Solé, J. (2006). Teoría del entrenamiento
    deportivo. SicropartSport. Barcelona.
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