Test de Wingate

El test Wingate nace en los años 70 (Departamento de
Investigación y Medicina Deportiva del Instituto Wingate de Educación Física y Deportes
de Israel) por la necesidad de poder evaluar las manifestaciones anaeróbicas
durante el ejercicio.

Desde
su nacimiento hasta día de hoy es una prueba que ha tenido varias
modificaciones y diferentes protocolos en función de lo que se quisiera
valorar, pero donde si hay consenso es
en la duración (30 seg), en el carácter
de ejecución (all out: ejercicio realizado a la máxima intensidad sin
distribución del esfuerzo desde el inicio hasta el final) y en la carga o
fuerza a vencer (relacionada con el peso del sujeto).

Las variantes en otros aspectos a la hora de
realizar el test son múltiples: sentado, de pie, lanzado, desde parado con
pierna dominante paralela al suelo, diferentes % del peso de la persona a
ejecutar el test…

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Es muy importante saber el protocolo de
ejecución a la hora de interpretar los resultados por que varían notoriamente a
la hora de realizarlo (al ser un test tan corto una simple modificación en la
ejecución puede alterar los resultados muy notoriamente).

Uno de los protocolos más utilizados y más
fáciles de estandarizar:

“ 30
segundos al máximo all out, con salida desde parado con la pierna dominante
adelantada paralela al suelo, siempre sentado y una carga de 7.5% de su peso
corporal”.

Variables
a evaluar:

  • Pico de potencia máxima: mayor potencia
    (vatios) obtenida en la realización del test, normalmente entre los segundos 3
    y 5 desde el comienzo. Se relaciona con la potencia anaeróbica , “cantidad
    máxima de ATP resintetizada en la glucolisis anaeróbica por unidad de tiempo” (Calbet, 2008).
  • Potencia media: media total (vatios) del test
    al finalizar. Algunos autores la equiparan con la capacidad anaeróbica, “cantidad
    total de ATP que puede resintetizar la vía glucolítica en un esfuerzo de máxima
    intensidad hasta el agotamiento” ( Calbet, 2008).
  • Índice de fatiga: es la diferencia de potencia
    entre la máxima obtenida (seg 3-5) y la mínima al finalizar el test. Se expresa
    en %.

Todas estas variables es recomendable
valorarlas a nivel relativo (en función del peso corporal).

Los ergómetros
donde se realizan este tipo de test pueden ser de dos tipos:

  • Mecánicos (Monark): Ergómetros específicos
    para este test donde la carga se ajusta con unas pesas pequeñas cercanas al
    volante de inercia para ajustar la resistencia en función del peso del
    deportista.
    Conociendo la carga a vencer
    y la cadencia de pedaleo (velocidad) se obtienen los resultados de potencia.
  • Freno electromagnéticos: Ergómetros como el
    SRM nos dan la opción de seleccionar el % de carga que queremos utilizar en función
    del peso del deportista y de manera
    automática varían el freno
    electromagnético determinado por la
    velocidad (cadencia de pedaleo) para el cálculo de la potencia.

En el siguiente ejemplo exponemos los
resultados de dos deportistas juveniles con diferente perfil de potencia y
grandes diferencias en la mayoría de los parámetros a evaluar (pico de
potencia, potencia media, índice de
fatiga, datos absolutos y relativos…).

Figura 1. Ciclista juvenil especializado en pista.


Figura 2. Ciclista juvenil especializado en maratón.


Así, se puede ver claramente como el ciclista
especialista en pista alcanza mayores valores de Potencia Pico (en los primeros
segundos del test), Potencia Media, Trabajo Total y Trabajo Relativo Total que
el ciclista especializado en competiciones tipo maratón. Esto es justamente
debido a las necesidades de la competición, ya que el ciclismo en pista
requiere de esfuerzos muy cortos y de muy alta intensidad en la mayoría de sus
modalidades.

Por el contrario, si nos centramos en los
valores relacionados con la fatiga, vemos como el ciclista especializado en
maratón tiene tanto un menor porcentaje de fatiga (28.7 % vs 52.8 %) como un
menor índice de fatiga (8.59 w/seg vs 22.75 w/seg), seguramente debido a
diferencias fisiológicas y estructurales (distribución de fibras) causadas por
el entrenamiento que ambos deportistas han realizado.

A nivel especifico, es un test que se utiliza
mucho en pista en las modalidades cortas de velocidad para evaluar la forma del
deportista a lo largo del año dado que tiene mucha relación con los esfuerzos a
los que se someten en competición.

En ciclistas de otras modalidades, nos sirve
para valorar y cuantificar (vatios) las zonas de entrenamiento que están por
encima de la potencia aeróbica (Vo2máx) y poder seguir una evaluación de su
rendimiento en estas capacidades físicas si hay que desarrollarlas en algún
momento de la temporada.

Una de las limitaciones que tiene este test es
que tienes que tener un material muy específico (ergometro) para poder
realizarlo bien, dado que con una bici convencional no se puede hacer ya que
tiene que tener una carga constante durante la duración del esfuerzo “all out”.

Para que los resultados sean válidos las
condiciones de descanso del deportista tienen que ser óptimas, lo que va
suponer la modificación de la carga del microciclo para que se realice en
condiciones favorables.


AUTOR

Víctor Rodríguez Rielves

www.entrenamiento.pro

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BIBLIOGRAFÍA

García-Pallarés
J.
(2013).
Asignatura Curso Especialista Universitario Deportes Cíclicos ARD: Resistencia,
bases y clarificación terminológica.

Calvet
J.
Medicina y fisiología del ciclismo: Valoración
funcional. Barcelona 2009.

Terrados
JL. Navas F.
Valoración funcional aplicaciones al entrenamiento
deportivo. Barcelona. Gymnos.

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