Tonelaje

Esta palabra es
utilizada en el contexto del entrenamiento de la fuerza para
referirse a la cantidad de peso movilizado por sesión, microciclo, mesociclo o
ciclo anual de entrenamiento (Ermakov, 1980).

Este aspecto está íntimamente
ligado al volumen de entrenamiento. De manera ideal, el volumen debería ser considerado por la cantidad de
trabajo realizado, es decir, multiplicando la cantidad de fuerza ejercida por
la distancia o tiempo de aplicación de dicha fuerza (Naclerio, 2008). Sin embargo, el control de estos parámetros puede ser complicado al no
contar con cierta tecnología. Para un mayor control del rendimiento en el
entrenamiento de las distintas manifestaciones de la fuerza, actualmente están
cogiendo protagonismo la utilización de los transductores lineales de
desplazamiento. Como su nombre indica, estos dispositivos sirven para medir la
posición en los desplazamientos lineales. Son capaces de medir la velocidad del
movimiento a través de su estructura compuesta por un cable que se enrolla y
desenrolla alrededor de un eje al que hace girar. A través de la velocidad, el
dispositivo, asociado a un software informático en el cual se introduce la masa
a movilizar, es capaz de estimar la aceleración, la fuerza y la potencia de
cada repetición del gesto evaluado con una buena precisión. Hay datos que comparan
la validez y la fiabilidad de un dispositivo de estas características como es
el T-Force con un medidor de altura de alta precisión, encontrado errores
inferiores a 0.25% en la velocidad, y diferencias de ±0.5mm en el desplazamiento (Sánchez-Medina
i González-Badillo, 2011). De esta manera se
podría controlar con mayor garantía el trabajo realizado y la manifestación de
la fuerza a desarrollar. Además, el software que acompaña a estos dispositivos, aparte
de la información anteriormente mencionada, permite un registro y un control
del volumen y tonelaje, facilitando las tareas de monitorización del
entrenamiento.

Una visión más práctica
que proponen algunos autores es la determinación del volumen a partir del producto entre las series, las repeticiones y los pesos movilizados
en cada ejercicio, grupos de ejercicios, sesión o grupo de sesiones (Earle y
Baechle, 2004), es decir, lo que hemos definido como tonelaje. Este criterio es
comúnmente utilizado en deportes de levantamiento de peso (Naclerio, 2008), donde personalmente lo encuentro de mucha utilidad práctica teniendo en
cuenta que el objetivo de estos deportes (levantamiento olímpico y
powerlifting) es levantar el máximo peso posible en un ejercicio en particular.
Sin embargo, cuando la mejora de la fuerza no es un fin en sí mismo, sino una
herramienta a emplear para mejorar el rendimiento específico de una modalidad
deportiva en concreto o para mejorar la condición estética de un individuo,
incluso su salud, esta variable definida como el tonelaje, pudiera no ser
suficiente. Grupos de trabajo como el IICEFS, proponen que para que la variable
volumen esté bien definida, además del tonelaje ya
comentado, deben incorporar en su definición la duración del entrenamiento (ya que muchas veces los
deportistas tienen un tiempo finito para desarrollar el programa de fuerza) y también,
la organización metodológica en la que es desarrollada la sesión (enfocado por
grupos musculares, por hemisferios o de manera global), ya que al no contarse este
aspecto, la variable volumen pierde mucha información. No es lo mismo por
ejemplo, para un ciclista, hacer una sesión de fuerza para el tren inferior, o
realizar el mismo volumen en otra sesión para el cuerpo entero
(global). Esta información puede ser crítica a la hora de programar los
distintos entrenamientos específicos sobre la
bicicleta a lo largo del microciclo para
favorecer la interconexión de cargas de diferente orientación y el proceso de
sobrecompensación. Sobre esta última cuestión, se ha publicado recientemente en
nuestro portal un blog muy interesante y
meramente práctico.

AUTOR

Lic. David
Masferrer Llana

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Taller de Entrenamiento
de la Fuerza en los Deportes de Resistencia: Fundamentos y Aplicaciones para el
Deportista y el Entrenador de Campo

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Webinar de Zonas de
Entrenamiento. ¿A qué Intensidad Entrenar y Por Qué?

Referencias

1.Earle R. W.
y Baechle T. R (2004). Resistance Training Program Design, Chapter 15 In
NSCA Personal trainer manual. 2º ed
. (Eds, Earle RW and TR, B.) Human
Kinetics, Champaing IL, pp. 361398

2.Ermakov A (1980). La carga de entrenamiento de los levantadores en los
halones y cuclillas Anuario de levantamiento de pesas
. Cultura física y deportes
Moscú.

3.Heredia, J.R., Garcia, H., (2014). Diseño
de programas de entrenamiento neuromuscular en el ámbito de la salud
.
Apuntes Posgrado en dirección en programas de fitness. IICEFS.

4.Naclerio, F., (2008).
Variables a Considerar para Programar y Controlar las Sesiones de Entrenamiento
de Fuerza. PubliCE Prem.

5.Sánchez-Medina,
L., González-Badillo, J.J., (2011). Velocity loss as an indicator of
neuromuscular fatigue during resistance training. Med. Sci. Sports Exerc. 43,
1725–1734.

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