Triatlón Olímpico

No cabe
ninguna duda de que el triatlón (ver definición) es uno de los deportes con mayor
crecimiento de los últimos años. Su distancia Olímpica, compuesta por 1.5 km de nado, 40 km de
bicicleta y 10 km de carrera a pie, es sin duda la modalidad más popular con un
circuito mundial de carreras organizado por la Internationl Triathlon Union (ITU)
en las que cada año se decide quién es el campeón mundial de triatlón y que,
además, determina el acceso de los deportistas a las Olimpíadas cada 4 años (Vleck, Bentley, Millet, y Bürgi, 2008).

De
forma didáctica podríamos dividir en 5 partes cualquier triatlón Olímpico:

  1. Segmento de natación.
  2. T1 o Transición entre la
    natación y el
    ciclismo.
  3. Segmento de ciclismo.
  4. T2 o Transición entre el ciclismo
    y la carrera a pie.

El segmento de natación se realiza en aguas abiertas y con una salida
en masa desde una plataforma especialmente colocada para ello (ver figura 1).
El recorrido de este segmento puede ser circular o no y es común que se realicen
varias vueltas a un mismo recorrido de 750 metros en las que se obliga al
triatleta a salir momentáneamente del agua para volver a lanzarse desde donde
se tomó la salida. Por supuesto, el drafting
está permitido en este segmento y su influencia en la táctica de carrera ha
sido resaltada por autores como Bentley, Millet, Vleck, y
McNaughton (2002). Además, Vleck et al. (2008) demostraron que el rendimiento en este segmento
puede influir en los segmentos posteriores de ciclismo y carrera a pie, así
como correlacionar con el rendimiento final de carrera.

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Figura 1. Salida del segmento de natación.

En
la T1 y la T2 se realizan los cambios de material necesarios para completar
los diferentes segmentos (neopreno, bicicleta, casco, zapatillas…). El objetivo en
estas transiciones para un atleta de élite será siempre perder el menor tiempo
posible. Cejuela et al. (2013) analizaron las transiciones de diferentes competiciones
entre las que se incluyó la Olimpiada en Beijing 2008. Sus datos muestran
tiempos medios de 42±16 segundos para la T1 y 28±7 segundos para la T2. Además,
estos autores mostraron que el hecho de perder menos tiempo en la T2 respecto
al resto de competidores estaba relacionado con la obtención de un mejor
resultado final.

Figura 2. Segmento ciclista en las pasadas Olimpiadas de Londres 2012.

El
segmento de ciclismo se realiza en
forma de circuito en el que se suelen dar varias vueltas en función de la
distancia del mismo. En este segmento también está permitido el drafting y se suelen alcanzar
velocidades cercanas a los 37-39 km/h rodando en grandes grupos (ver figura 2) (Vleck,
Bürgi, y Bentley, 2006). Sin embargo, es muy común que se formen
pequeñas escapadas de corredores, lo que hace de este segmento una parte muy
exigente de la competición, en la que se han descrito grandes variaciones de
potencia y un elevado número de esfuerzos supra-máximos, necesarios para
mantenerse en el grupo, salir de curvas cerradas o situaciones varias (Etxebarria,
D’Auria, Anson, Pyne, y Ferguson, 2014). En resumen, este segmento es una parte
fundamental de la carrera para llegar en una buena situación al segmento de
carrera a pie, así como influye en gran medida en la energía disponible para
esa última fase. En este sentido, Vleck et al. (2006) encontraron que la velocidad del segmento
ciclista estaba negativamente correlacionada (r = 0.60, p < 0.01) con
el rendimiento en la carrera a pie.

Figura 3. Velocidad media en el segmento ciclista a lo largo de 7 vueltas en
una competición de triatlón modalidad Olímpica (extraído de
Vleck et al.,
2006)
.

Por
último, el segmento de carrera a pie se suele considerar como el más decisivo de
todos, encontrándose altas correlaciones entre la velocidad de carrera a pie y
la posición final (r = 0.86-0.94, p < 0.01) (Vleck et al., 2006; Vleck
et al., 2008). Cabe destacar que el ganador de la prueba no
suele decidirse hasta los últimos kilómetros y en múltiples ocasiones la
victoria se juega en un agónico sprint entre varios atletas.

Figura 4.Final de la carrera a pie en las Olimpiadas de Beijing 2008.

Centrándonos
en la duración de la prueba. Un atleta amateur emplea 2-3 horas en completar
este tipo de prueba (siempre dependiendo de las características de cada
segmento) (McMurray, Williams, y
Battaglini, 2006). Sin embargo, el tiempo empleado por los
deportistas de élite es de 110.6±2.2 minutos para hombres y 123.3±2.9 para
mujeres (resultados del Campeonato del Mundo de 2012) (Rüst,
Lepers, Stiefel, Rosemann, y Knechtle, 2013).

Natación (min)

Ciclismo (min)

Carrera a pie (min)

Total (min)

Hombres

17.9±0.5

60.4±1.1

31.0±0.9

110.6±2.2

Mujeres

19.5±0.6

67.2±2.3

35.1±0.7

123.3±2.9

Tabla 1. Valores medios ± desviación estándar de tiempo para los segmentos de
natación, ciclismo y carrera a pie tanto en hombres como en mujeres en las ITU
World Triathlon Series 2012 (extraído de
Rüst
et al., 2013)
.

Para
finalizar el término es interesante destacar varios factores fisiológicos que
han demostrado ser determinantes para el rendimiento en el Triatlón Olímpico,
pues estos pueden ser de utilidad a la hora de programar el entrenamiento. En
este sentido, la concentración de lactato a velocidad y potencia submáxima, la PPO, la vVO2max y el VO2max en cicloergómetro han sido utilizados por varios
autores (Hue, 2003; Schabort,
Killian, St Clair Gibson, Hawley, y Noakes, 2000) para predecir el rendimiento en esta modalidad
específica de triatlón.

AUTOR

Carlos Sanchis Sanz

umbralanaerobico.es

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bentley, D. J., Millet, G. P., Vleck, V. E., y
McNaughton, L. R. (2002). Specific aspects of contemporary triathlon:
implications for physiological analysis and performance. Sports Medicine
(Auckland, N.Z.)
, 32(6), 345–359.

Cejuela, R., Cala, A.,
Pérez-Turpin, J. A., Villa, J. G., Cortell, J. M., y Chinchilla, J. J. (2013).
Temporal activity in particular segments and transitions in the olympic
triathlon. Journal of Human Kinetics, 36, 87–95.
doi:10.2478/hukin-2013-0009

Etxebarria, N.,
D’Auria, S., Anson, J. M., Pyne, D. B., y Ferguson, R. A. (2014). Variability
in power output during cycling in international Olympic-distance triathlon. International
Journal of Sports Physiology and Performance
, 9(4), 732–734.
doi:10.1123/ijspp.2013-0303

Hue, O. (2003).
Prediction of drafted-triathlon race time from submaximal laboratory testing in
elite triathletes. Canadian Journal of Applied Physiology = Revue Canadienne
De Physiologie Appliquée
, 28(4), 547–560.

McMurray, R. G.,
Williams, D. K., y Battaglini, C. L. (2006). The timing of fluid intake during
an Olympic distance triathlon. International Journal of Sport Nutrition and
Exercise Metabolism
, 16(6), 611–619.

Rüst, C. A., Lepers,
R., Stiefel, M., Rosemann, T., y Knechtle, B. (2013). Performance in Olympic
triathlon: changes in performance of elite female and male triathletes in the
ITU World Triathlon Series from 2009 to 2012. SpringerPlus, 2,
685. doi:10.1186/2193-1801-2-685

Schabort, E. J.,
Killian, S. C., St Clair Gibson, A., Hawley, J. A., y Noakes, T. D. (2000).
Prediction of triathlon race time from laboratory testing in national
triathletes. Medicine and Science in Sports and Exercise, 32(4),
844–849.

Vleck, V. E., Bürgi,
A., y Bentley, D. J. (2006). The consequences of swim, cycle, and run
performance on overall result in elite olympic distance triathlon. International
Journal of Sports Medicine
, 27(1), 43–48. doi:10.1055/s-2005-837502

registro endurance

Vleck, Veronica E.,
Bentley, D. J., Millet, G. P., y Bürgi, A. (2008). Pacing during an elite
Olympic distance triathlon: comparison between male and female competitors. Journal
of Science and Medicine in Sport / Sports Medicine Australia
, 11(4),
424–432. doi:10.1016/j.jsams.2007.01.006

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