¿Es el FTP un Sustituto Válido del Umbral de Lactato?

Existen numerosos tests fisiológicos útiles para valorar la forma física de los deportistas. El umbral de lactato (LT), definido como la máxima carga que precede un aumento exponencial de los valores de lactato durante un test incremental, es uno de los marcadores más utilizados para valorar la popularmente denominada “transición aeróbica-anaeróbica”. El LT es ampliamente usado para valorar la forma física y prescribir las cargas de entrenamiento en deportistas de resistencia. Sin embargo, pese a su utilidad, requiere de tests específicos a menudo realizados en laboratorio, lo que dificulta su aplicabilidad en el deportista de a pie.

Cada vez más deportistas disponen de un potenciómetro. Esto ha facilitado que surjan tests de campo que buscan sustituir a los de laboratorio, como el LT. Entre ellos, posiblemente el más conocido sea el Umbral Funcional de Potencia (FTP por sus siglas en inglés). El FTP ha sido definido como la máxima carga que puede ser sostenida en un estado semi-estable (Allen and Coggan, 2006). De forma práctica, se ha propuesto que el FTP correspondería aproximadamente a la potencia que se puede generar durante 60 minutos, aunque debido a la dureza física y mental de realizar un test de 60 minutos la forma más popular de calcularlo es mediante un test de 20 minutos y calcular el 95% de la potencia media generada.

A pesar de que el FTP se utiliza a menudo como un sustituto del LT, hasta ahora no se había comprobado la relación entre ambos. En este reciente estudio comparamos el FTP hallado mediante el test de 20 minutos y el LT hallado en una prueba incremental (método Dmax) en 20 ciclistas que entrenaban en bici al menos 4 horas a la semana.

Nuestros resultados mostraron que, en general, el FTP no era significativamente diferente del LT (240 ± 35 W y 246 ± 24 W, respectivamente), y además ambos marcadores estaban altamente correlacionados (r=0.95, ICC=0.90, Figura 1). Sin embargo, también realizamos un análisis atendiendo al estado de forma de los participantes. Para ello, dividimos a los deportistas en dos grupos según proponen otros autores (De Pauw et al., 2013), considerando ciclistas entrenados a aquellos que alcanzaron una potencia pico durante el test incremental mayor a 4.5 W/kg (n=9), y ciclistas recreacionales a aquellos que no superaron los 4.5 W/Kg (n=11). Al repetir el análisis, vimos que mientras que el FTP no era significativamente diferente del LT en el grupo de ciclistas entrenados (2.1% de diferencia de media), en los ciclistas recreacionales el FTP era un 6.5% menor que el LT. De hecho, se encontró una relación lineal entre las diferencias entre LT y FTP, y la potencia pico alcanzada en el test (Figura 2). Por el contrario, estos ciclistas de menor nivel un test de 20 minutos sin restarle el 5% sí que resultó similar a su LT.

Figura 1. Relación (gráficos de Bland-Altman y de correlación) entre el FTP y el LT. En general se aprecian diferencias no significativas y una alta correlación. Los puntos blancos son ciclistas recreacionales y los negros ciclistas entrenados.

 

Figura 2. Relación entre la potencia pico alcanzada en un test incremental, y las diferencias entre FTP y LT. Los puntos blancos son ciclistas recreacionales y los negros ciclistas entrenados.

El hecho de que en ciclistas de menor nivel el FTP subestime el LT sugiere de forma indirecta que estos deportistas podrían mantener la intensidad asociada a su LT durante un menor tiempo que los deportistas más entrenados. Esto puede deberse a que estos últimos presenten una mayor eficiencia y capacidad de eliminar metabolitos, mayores depósitos de glucógeno o incluso una mayor capacidad de sufrimiento, todas ellas adaptaciones demostradas en deportistas entrenados (Putman et al., 1998; Fukuba et al., 1999)(Tesarz et al., 2012).

En resumen, el FTP se muestra en general como un sustituto práctico y aproximadamente válido para calcular el LT. Sin embargo, es importante remarcar que las diferencias entre ambos marcadores parecen estar relacionadas en parte con la forma física de los deportistas.Para estimar el LT con mayor precisión, el FTP (restar 5% a la potencia generada en 20 minutos) puede ser válido en ciclistas de mayor nivel, pero en ciclistas recreacionales puede ser mejor no restar el 5% a esa potencia.

 

Autores

Pedro L. Valenzuela (Universidad de Alcalá), Javier S. Morales (Univesidad Europea), Carl Foster (University of Wisconsin-La Crosse), Alejandro Lucía (Universidad Europea) y Pedro de la Villa (Universidad de Alcalá).

www.fissac.com 

Referencias

Allen, H. and Coggan, A. (2006) Training and racing with a power meter. Boulder, CO: Velopress.

Fukuba, Y. et al.(1999) ‘Effect of endurance training on blood lactate clearance after maximal exercise.’, Journal of sports sciences, 17(July 2012), pp. 239–248. doi: 10.1080/026404199366145.

De Pauw, K. et al.(2013) ‘Guidelines to classify subject groups in sport-science research’, International Journal of Sports Physiology and Performance, 8(2), pp. 111–122.

Putman, C. T. et al.(1998) ‘Effects of short-term submaximal training in humans on muscle metabolism in exercise’, American Journal of Physiology – Endocrinology And Metabolism, 275(38), pp. E132–E139.

Tesarz, J. et al.(2012) ‘Pain perception in athletes compared to normally active controls: A systematic review with meta-analysis’, Pain. International Association for the Study of Pain, 153(6), pp. 1253–1262. doi: 10.1016/j.pain.2012.03.005.

 

 

 

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