La fuerza relativa y déficits de fuerza en natación

AUTOR

Antonio Oca Gaía

Docente y colaborador en capacitaciones sobre natación para el @IEG

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En el ámbito deportivo, la fuerza relativa se expresa por el cociente entre la fuerza aplicada y el peso corporal. Pero en el entrenamiento con cargas, tradicionalmente se ha sustituido la fuerza aplicada por el peso que supone la carga que se moviliza en el ejercicio, dadas las dificultades encontradas para medir el valor de la fuerza aplicada con medios y procedimientos de uso cotidiano en la práctica. No obstante, hay una gran diferencia entre el valor del peso de la carga movilizada y el de la fuerza aplicada, por lo que no deben utilizarse como equivalentes. En todo caso, el uso del peso de la carga movilizadaen relación con el peso corporal para determinar el valor de fuerza relativa puede ser de cierta utilidad para el entrenamiento de la fuerza.

En el medio terrestre, la fuerza relativa determina la capacidad de un sujeto para acelerar su cuerpo y si el sujeto mejora su fuerza aplicada en un 5% pero este aumento se acompaña de un incremento del peso corporal de un 10%, aunque su fuerza aumente, el cociente entre la fuerza aplicada y el peso corporal disminuye, y también su capacidad para acelerar su cuerpo. En el medio acuático podría considerarse esta misma situación si hubiese una relación directa entre el peso corporal fuera del agua y el peso corporal dentro de ella, pero este último se ve afectado por la densidad de los tejidos corporales en relación con la densidad del agua. Curiosamente el único tejido corporal que tiene menor densidad que el agua es la grasa. Este tejido corporal que en el medio terrestre supone un lastre para el deportista (porque no es funcional desde el punto de vista biomecánico), en el agua, además de contribuir a la disminución del peso relativo del nadador, le proporciona una mayor flotabilidad. Por tanto, hay que tener cierta cautela a la hora de establecer relaciones entre el aumento de la fuerza relativa en el medio terrestre con la mejora de la fuerza útil en el agua.

Para comprender la importancia de la fuerza relativa fuerza hay que considerar la relación entre la fuerza y la masa muscular. Según Verkhoshansky (2000), la fuerza que puede producir un músculo es aproximadamente proporcional a su área de corte transversal, sin diferencias de género, es decir, es igual a 4 Kg por cm2, tanto para hombres como para mujeres, aunque en las mujeres la fuerza es aproximadamente unos 2/3 inferior a la de los hombres de igual masa corporal.  La diferencia es debida al mayor porcentaje de masa magra de los hombres. Por tanto, si la fuerza está relacionada con el área de corte transversal, también lo está indirectamente con la masa corporal, pero esta es proporcional al volumen, que está relacionado con el cubo de las dimensiones lineales (altura, anchura y longitud) mientras que el área de corte transversal del musculo es solo proporcional al cuadrado de dichas dimensiones (altura y anchura). Así que, según estas relaciones, a medida que aumenta el tamaño corporal, la masa corporal aumenta más que la fuerza; es decir, que cuanto mayor es el tamaño corporal, menor es el cociente entre la fuerza y masa corporal, y si no hay diferencias en otros factores, los sujetos con menor tamaño corporal son más fuertes por unidad de peso, puesto que para proporciones corporales constantes, el sujeto más pequeño tiene un cociente de fuerza/masa (o peso corporal) mayor.

De esto se deduce que la ecuación más frecuentemente utilizada para calcular la fuerza relativa (peso de la carga movilizada / peso corporal) no es válida para los sujetos más grandes porque no tiene en cuenta el descenso que se produce en el cociente entre fuerza aplicada / peso corporal al aumentar el tamaño corporal. Así que al peso corporal hay que añadirle un exponente alométrico que contemple los cambios en dichas relaciones de proporcionalidad entre la fuerza, el área de corte transversal del músculo y la masa (o peso corporal).

Otro concepto que expresa la fuerza relativa de los segmentos corporales es el déficit bilateral, definido por la relación porcentual entre la fuerza aplicada en acción bilateral simultánea con ambos brazos o piernas y la suma de la fuerza aplicada por dichos segmentos corporales por separado. Para el cálculo del déficit bilateral, al valor de fuerza aplicada con ambos brazos o piernas simultáneamente se le resta la suma de la fuerza aplicada con cada brazo o pierna por separado y el resultado se divide por el primer valor y se multiplica por 100.

Un valor alto de déficit bilateral indica una capacidad reducida de aplicar fuerza en acción bilateral simultánea con ambos brazos o piernas, algo que resulta inconveniente para las acciones de tracción, batido y parada características del nado de los estilos braza y mariposa.

Otra variante de la fuerza relativa de los segmentos corporales se expresa por el déficit contralateral, definido por la relación porcentual entre la fuerza aplicada en acción unilateral por uno u otro brazos o piernas. Es normal que la fuerza aplicada en la acción unilateral puede variar entre ambos brazos o piernas. Esto se debe a que los segmentos corporales del lado dominante suelen disponer de una mayor capacidad para aplicar fuerza, pero una diferencia excesiva entre los valores de fuerza aplicada por uno u otro brazos o piernas puede afectar negativamente a las acciones de tracción y batido del nado de los estilos crol y espalda.

Para el cálculo del déficit contralateral, el valor de fuerza aplicada con el brazo o pierna dominante se divide por el valor de fuerza aplicada con el brazo o pierna y el resultado se multiplica por 100.

La valoración de la fuerza relativa y de los déficits bilateral y contralateral es especialmente importante en las etapas iniciales de la formación deportiva del nadador y en el entrenamiento básico de los nadadores adultos.

 

 

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