Correr con Potencia: Fundamentos Básicos para su Comprensión

Son muchos los artículos del IEG en los que se ha tratado el tema del entrenamiento por potencia en ciclismo así como las ventajas de medir y cuantificar la carga de entrenamiento usando vatios en comparación con la medición de otras variables: frecuencia cardíaca, ritmo, percepción subjetiva del esfuerzo. El único motivo por el que no aprovechamos todas esas ventajas en otras disciplinas deportivas (carrera, natación,…) es por no disponer de la tecnología necesaria para medir la potencia durante la práctica deportiva en condiciones estándar. Es cierto que es posible medir la potencia de un corredor utilizando una cinta rodante que incorpore una plataforma de medición de presión, de igual manera existen ergómetros para medir “en seco” la potencia que desarrolla un nadador durante el gesto de nado, pero no son herramientas al alcance del atleta medio y tampoco son mediciones que se hagan en condiciones estándar de entrenamiento, en el día a día.

Recientemente estamos viendo, sin embargo, como están apareciendo en el mercado dispositivos que podrían abrir la puerta del entrenamiento por potencia a corredores, permitiendo así aprovechar todas las ventajas que ya conocemos del entrenamiento de ciclismo midiendo vatios.

Figura 1. Comparativa de diferentes variables para la cuantificación de la intensidad.

Algunos de estos dispositivos tienen varios años de desarrollo detrás e incluso diferentes versiones de hardware y software, pero se encuentran aún en una fase muy temprana de integración en la metodología de trabajo de atletas y entrenadores. Es por ello que a día de hoy existe poca información sobre el uso estos dispositivos, más allá de la que proporcionan los propios fabricantes. Tampoco encontramos estudios científicos independientes que avalen las mediciones que realizan y por tanto la utilidad de los mismos. Sin embargo la información que nos va llegando, los resultados de nuestras propias pruebas y análisis, y el respaldo que están dando a estas nuevas tecnologías “gurús” del entrenamiento por potencia como Andrew Coggan, nos hacen valorar positivamente su uso.

Teniendo en cuenta que el primer medidor de ritmo cardíaco orientado a la práctica deportiva fue lanzado por Polar a principios de los ochenta, llevamos décadas entrenando la carrera basándonos en la frecuencia cardíaca. Es de esperar que la resistencia a un cambio de paradigma en la forma de entrenar la carrera sea fuerte y el escepticismo de atletas y entrenadores elevado. Por este motivo hemos querido realizar un pequeño análisis del funcionamiento y las características de estos medidores de potencia, de manera que seamos capaces de valorar de forma objetiva su utilidad y la posibilidad de incorporarlos como una herramienta más en nuestro trabajo. En concreto analizaremos las dos primeras marcas que han aparecido en el mercado: Stryd y RPM2.

Veamos antes algunos conceptos básicos que nos permitirán entender cómo funcionan estos dispositivos:

Un Poco de Física

¿Cómo puede un dispositivo medir la potencia que desarrolla un corredor en cada paso que da? La respuesta está en la tercera ley de Newton o principio de acción-reacción.

Al correr lo que estamos haciendo es aplicar una fuerza sobre el suelo con el objetivo de desplazarnos hacia delante. Cuando aplicamos esa fuerza sobre la superficie que hay bajo nuestros pies, fuerza de acción (Fa), experimentamos el efecto de una fuerza opuesta o de reacción (Fr) que produce una aceleración horizontal de nuestro cuerpo (como veremos en realidad la fuerza tendrá varias componentes además de la horizontal que producen movimiento en las tres dimensiones). Cuanto mayor sea la fuerza aplicada mayor será la aceleración y en consecuencia el desplazamiento realizado. El trabajo que realiza el corredor cada vez que aplica esa fuerza sobre el suelo será proporcional a la magnitud de la fuerza (F) y al desplazamiento o distancia recorrida (D) tal y como vemos en la siguiente ecuación:

W (trabajo) = F x D

Sabemos que la potencia es el trabajo que realizamos por unidad de tiempo:

P (potencia) = W / T = (F x D) / T

Por tanto, si tenemos en cuenta que la velocidad es el espacio recorrido por unidad de tiempo:

V = D / T

Tendremos que la potencia es el producto de la fuerza aplicada por la velocidad con la que se aplica:

P (potencia) = F x V

En consecuencia la potencia será mayor cuanto mayor sea la fuerza que el corredor ejerce sobre el suelo y cuanto mayor sea la velocidad con la que aplica esa fuerza (cadencia) (Jim Vance, 2016a). Un medidor de potencia de carrera debería ser capaz de medir o al menos estimar con una precisión elevada estas dos variables.

Hay que tener en cuenta que, aunque el objetivo del corredor es conseguir el máximo desplazamiento horizontal por unidad de fuerza aplicada, en la práctica tendremos movimiento en los tres planos, horizontal, vertical y lateral. El origen de ese movimiento en las tres dimensiones está en las diferentes fuerzas que actúan sobre el corredor cada vez que se impulsa sobre el suelo. Tendremos por tanto:

  • Componente horizontal de fuerza (Frh): Como vimos anteriormente cuando el corredor presiona el suelo (fuerza de acción – Fa) experimenta una fuerza opuesta (Fuerza de reacción – Fr). La Frh es la componente horizontal de dicha fuerza y será el origen de la Potencia Horizontal del corredor.
  • Componente vertical de fuerza (Frv): Es la componente vertical de la fuerza de reacción (Fr) y será el origen de la Potencia Vertical del corredor.
  • Componente lateral de fuerza (Fl): Las fuerzas laterales que actúan sobre el corredor se deben a diferentes factores. Una pequeña parte de la fuerza reactiva debido al impulso del corredor se descompone en componentes laterales, pero también contribuyen a ellas los movimientos de rotación de caderas y hombros, los brazos, etc. Estas fuerzas son las que tienen menor contribución a la potencia total desarrollada por el corredor y son el origen de la Potencia Lateral.

Figura 2. Componentes de las fuerzas aplicadas sobre el corredor.

Veamos ahora como miden la fuerza y velocidad los dos dispositivos que son objeto de nuestro análisis.

Autor

Israel Alvarez

Referencias

DC Raimaker, 2016. Hands-on: Stryd announces new running power meter. DC Rainmaker.

Jim Vance, 2016a. Run with Power, 1a. ed. Velopress.

Lindsey, J., 2015. The Science Behind Stryd, the World’s First Running Power Meter. Outs. Online. http://www.outsideonline.com/1981811/what-might-po…

RPM2 – Remote Performance Measurement and Monitoring, n.d. https://www.rpm2.com/

Bridger Ridge Run, 2015. Quantifying Running Economy with a Power Meter. Bridg. Ridge Run.

DC Rainmaker, n.d. Stryd: Hands-on with the first running power meter. DC Rainmaker.

Stryd, Power Meter For Running. https://www.stryd.com/

the5krunner, 2015. STRYD Tests: Varying Terrains & Speeds. the5krunner.

Dr. Joseph A. Sheppard, n.d. TheHappyAthlete.net – RPM2 REVIEW. TheHappyAthlete.net. http://www.thehappyathlete.net/product-reviews/bik…

Tiemppo, your personal running coach. Tiemppo. http://www.tiemppo.com

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